La palabra ópata significa “gente hostil” en lengua pima y era el término usado por éstos cuando se referían a los ópatas.

El hábitat tradicional de los ópatas se localiza en el centro y noroeste de Sonora. Habitan en las montañas de Sonora y al noreste de Chihuahua, México.

 

 

 

 

 

El idioma ópata, es clasificado dentro de la familia yuto-azteca del grupo taracahitiano de la subfamilia sonorense, es ahora una lengua muerta. De 1950 en adelante no se han registrado hablantes y únicamente se conservan frases y palabras aisladas. La lengua ópata pertenece, como el mayo y el yaqui, al grupo cahita.

Los centros para las actividades religiosas del grupo ópata son los templos católicos. El santo más común entre los ópatas es San Isidro Labrador, muy venerado en toda el área y patrón de varias aldeas.

 

 

 

 

Los ópatas no tuvieron artesanías propiamente dichas, exceptuando la cestería. Si hacían cerámica era principalmente para uso propio. Además fabricaban bateas y cucharas de madera. Los ópatas –también llamados tehuimas o tegüimas– son un grupo étnico de indígenas mexicanos a punto de desaparecer como unidad étnica única diferenciada.