Los seris se llaman a sí mismos Konkaak, lo cual quiere decir en su lengua "la gente". El término seri proviene en cambio de la lengua yaqui y significa "hombres de la arena".

"Actualmente habitan en dos localidades de la costa desértica del estado de Sonora: Desemboque, municipio de Pitiquito, y Punta Chueca, municipio de Hermosillo.

Periódicamente y de acuerdo con los ciclos de pesca, radican también en diversos campos pesqueros distribuidos a lo largo de su territorio de aproximadamente 100 km de litoral. El territorio konkaak comprende un área aproximada de 211 000 ha al nivel del mar, y está integrado por una parte continental y por la isla de Tiburón."

 

 

 

 

 

"La lengua de los konkaak forma parte de la filum o estirpe Hokano, al que también pertenecen el coahuilteco (noreste de México) y el tlapaneco. Sin embargo, la lengua seri forma parte de la familia seriyumana, lo que significa, por un lado, que su relación más estrecha y reciente se encuentra con el yumano de la parte norte de la península de California, y, por otra, que esta lengua contrasta totalmente con la de los vecinos hablantes de idiomas uto-aztecas, como el pima, pápago, yaqui y mayo que pertenecen a otro filum o estirpe relativamente reciente en el área. Actualmente la mayoría de la población es bilingüe y, en algunos casos, hasta trilingüe, pues además del seri hablan español e inglés.

Los seris mantienen su lengua con gran vitalidad y en lugar de adoptar términos del español para designar los nuevos elementos culturales que se han agregado a su vida, continúan creando términos nuevos."

"Los seris no desarrollaron un sistema de gobierno religioso-festivo muy complejo. Su interpretación del mundo, sus ritos, sus fiestas y demás manifestaciones culturales tienen un carácter estrechamente relacionado con la naturaleza y con los aspectos biológicos y sociales de la reproducción del grupo.

Así, sus principales ritos están vinculados con el nacimiento, con el inicio de la pubertad y con la muerte; sus canciones y relatos giran en torno al mar, los tiburones, las zorras y las antiguas hazañas de héroes y guerreros. Al no haber sido evangelizados formalmente, carecen de los elementos católicos que se encuentran en otros grupos indígenas.

En la zona seri no hay ninguna iglesia católica ni sacerdotes de este culto. Existen dos templos protestantes. A pesar de todo, mantienen en su lengua y sus prácticas esa matriz cultural que los asocia directamente con la naturaleza."

 

 

 

 

"Sus principales fiestas siguen siendo las de la pubertad, la llegada de la caguama de los siete filos, los ritos de muerte y los asociados con el inicio del año nuevo seri y el término de la elaboración de las coritas. Para la organización de sus fiestas continúa presente la cooperación de los miembros de la tribu (amaj).

Para sus ceremonias emplean zumbadores de madera, sonajas de hojalata, percutores hechos con jícaras invertidas sostenidas sobre agua y el omichihuatli, que es un raspador o palo estriado que se raspa con otro para que suene sobre la vasija invertida."

El trabajo artesanal consiste actualmente en el tallado en madera de palo fierro, el tejido de coritas (canastos) y la elaboración de collares. El tallado de palo fierro fue iniciado, según se cuenta, en 1964 por don José Astorga Encinas, en un momento crítico para la tribu, la cual necesitaba ingresos monetarios para sobrevivir.

"A través de las relaciones de parentesco, los seris llegaron a establecer sistemas de ayuda recíproca y de distribución de recursos que aseguraban la supervivencia total del grupo. Destaca el mecanismo denominado kimusi (""buscar comida""), el cual da derecho a todo miembro de la tribu a procurarse parte de la comida que se consuma en cualquier parte de la comunidad sin necesidad de una invitación previa; o bien, el kanoaa ana koit, derecho a pedir pescado para comer a cualquier panga que llega del mar. Otro de los mecanismos es el amaj, que se pone en marcha en la fiesta de pubertad de las doncellas y en los casos de muerte, cuya función económica es el intercambio de bienes materiales entre las diferentes familias del grupo.

Con la integración formal de los konkaak a la vida nacional, se han visto obligados a nombrar una serie de autoridades tales como el consejo supremo, el comisariado ejidal, el consejo de bienes comunales, una sociedad cooperativa pesquera y una sociedad cooperativa de consumo artesanal. No obstante, la variedad de autoridades y el gran número de leyes y normas derivadas de los reglamentos de cada forma de organización han resultado en el incumplimiento de las leyes, además de traer conflictos en la interacción de las autoridades y en su relación con la población."